No todas las historias se cuentan de la misma manera. Algunas avanzan en línea recta; otras serpentean, regresan sobre sí mismas, se ramifican o explotan cuando no las vemos venir. La forma también cuenta: cambia la tensión, el sentido y la manera en que recordamos lo vivido.
¿Para quién es esta historia?
El movimiento
No todas las historias son lineales. Algunas avanzan, otras serpentean, otras vuelven al mismo punto con más profundidad.
No hay una secuencia correcta. El orden en que los recorras también escribe. Otra persona —u otro día tú misma— tocaría otro camino y nacería otra historia.
No es una sentencia ni un diagnóstico. Es una primera forma: una pieza breve nacida de los símbolos que tocaste y del movimiento que elegiste.